Provincia & Región

Acuerdos salariales y cesiones veladas

Editorial RN

Un festejo contenido rodeó a Weretilneck el viernes en Mendoza. Nada tenía que ver con la reunión del BID a la que asistía. Lo entusiasmó que Unter y ATE aceptaran la oferta salarial. Cree garantizada la calma gremial.

¿Y UPCN? Casi no participó en la serie y quedó enfrentado al gobierno. El gobernador apartó al gremio de Juan Carlos Scalesi, histórico protagonista en el armado salarial y laboral. Lo corrió con su pragmática valoración de que esa organización goza de favores pero no ofrece contención, ni acción, entonces tampoco significaría un riesgo, aún admitiendo su mayoría entre los afiliados estatales.

En contrapartida, Weretilneck reimpulsó a Rodolfo Aguiar. Ese trato se remonta a Cipolletti. En el 2012, el gobernador quiso sumarlo a la discusión pero no pudo, tampoco después. ATE elegía la hostilidad callejera. “No son previsibles”, repetía el gobernador. La cresta conflictiva se registró el año pasado, con detenciones a la conducción gremial. Así, llegó la necesidad y el cargo para otra relación, empujada por el secretario Lucas Pica. Weretilneck quiere alejarse de los conflictos, más aquellos de focos continuos.

El trayecto del reciente proceso quedó delineado en un encuentro reservado en Roca, a mediados de febrero, entre Weretilneck y Aguiar. Allí, fijaron compromisos a los que se apegaron y ajustaron en dos o tres reuniones posteriores. Los debates públicos sólo fueron resultados de aquellos trazados.

Temas centrales en las charlas privadas fueron la incorporación a la Función Pública y la participación de ATE en la asignación de fondos estatales a los gremios, que hoy monopoliza UPCN, aunque hace poco se sumó Sitsa (saneamiento) al reparto. Con ese marco, Aguiar relativizó lo salarial y se centró en el reposicionamiento, desplazando a Scalesi. Y lo consiguió tras años de protesta, frente a la reorientación de Weretilneck y los yerros upeceístas. Scalesi minimizó la metaformosis en marcha, insistiendo en su exclusivo contacto. Lo aguardó hasta último momento, incluso intervino la defensora Adriana Santagati, su esposa, en un diálogo ocasional con el gobernador. Scalesi esperó vanamente un llamado.

El emblemático dirigente está suelto y afronta un dilema. Modificar su naturaleza y confrontar abiertamente o resistir y esperar una restauración del vínculo. Quedan espacios por defender, como su manejo del IPAP. El gobierno evalúa la reubicación de UPCN y esa faena recae en el ministro Luis Di Giacomo. Deberá reparar lazos y Scalesi, que buscará otro mandato a fines de mayo, prepara su propia reacción.

El sumario de Unter fue más previsible. Estrujado por los paros del año pasado, su secretariado esquivó el choque y salió con los aportes de la ministra Mónica Silva. Ambos diseñaron el esquema salarial y la estrategia comunicacional.

La suba educativa supera ampliamente el relatado 15%, pero Silva exigió reserva a Unter. Esa dirigencia cumplió. Se silenció y trabajó –cuidadosamente– en favor de una propuesta, con logros que debía negar.

Los aumentos docentes –en su mayoría– estarán entre el 17% y 21%. Esa evidencia emerge de las grillas de Educación. El tope del 15% fue pulverizado. Descubierto, el ministerio argumenta que esos porcentajes aparecen por coincidir con cambios en el nomenclador. Es obvio que, también, son aumentos.

Silva articuló la decisión, avalada por Weretilneck. Economía se sorprenderá con las liquidaciones. Educación concluyó el 2017 con una partida de personal por más de 9.000 millones. Una diferencia de 2,5% a 3% exigiría un adicional de 250 a 300 millones. Las “metas fiscales” se resquebrajan.

Ni esos riesgos financieros, ni los políticos, inquietan hoy a Weretilneck, eufórico por aquellos entendimientos. Otro resguardo tendrá al inicio de abril cuando viaje a Brasil para promover a Bariloche, ahora ensimismado en la prórroga de la concesión del cerro Catedral. Otro jaleo, todavía, de consecuencias ignoradas.

Weretilneck pactó con el gremio de los maestros y ATE, cediendo mucho más de lo promocionado y dicho y luego de pactar en reuniones reservadas.
Educación otorgó subas por encima de las previsiones de Economía, con impactos aún desconocidos. Todo sea por la paz gremial. ¿Y UPCN?

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